Hipertensión

Qué es la Hipertensión

La hipertensión es una enfermedad crónica en la cual la presión arterial en las arterias es elevada de manera constante. Esto significa que el corazón debe trabajar más para bombear la sangre a través de los vasos sanguíneos y órganos del cuerpo, lo que puede causar daño a largo plazo a estos órganos.
La presión arterial se mide en dos números: la presión sistólica (el número superior) es la presión en las arterias cuando el corazón se contrae, y la presión diastólica (el número inferior) es la presión en las arterias cuando el corazón está relajado entre latidos.

¿Cuál es la frecuencia (prevalencia) de hipertensión?

La hipertensión es una de las enfermedades crónicas más comunes a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2020 se estimó que alrededor de 1.280 millones de personas en el mundo tenían hipertensión arterial. Su prevalencia está aumentando en muchos países debido a factores como el envejecimiento de la población, los cambios en los estilos de vida y la urbanización.
la hipertensión se vuelve más común a medida que envejecemos. La prevalencia de la hipertensión aumenta con la edad, afectando alrededor del 50% de los adultos mayores de 60 años en todo el mundo. Sin embargo, la hipertensión también puede afectar a personas jóvenes y de mediana edad, especialmente si tienen factores de riesgo adicionales.

Imagen: Frecuencia global de hipertensión según el grupo de colaboración de factores de riesgo no comunicable NCD Risk Factor Collaboration

¿Cuál es la mortalidad y años de vida saludables perdidos por hipertensión a nivel mundial?

La hipertensión arterial es una de las principales causas de mortalidad y carga de enfermedad en todo el mundo. Según los datos de la Global Burden of Disease Study (GBD) de 2019, la hipertensión es la causa de alrededor del 10% de las muertes en todo el mundo, lo que la convierte en la principal causa de muerte entre los factores de riesgo cardiovascular, con lo que equivale a aproximadamente 10.8 millones de muertes anuales.
Además, la hipertensión es responsable de una carga significativa de años de vida ajustados por discapacidad (DALY, por sus siglas en inglés), que es una medida de la carga de enfermedad que tiene en cuenta tanto la mortalidad como la discapacidad. Según los datos de la GBD de 2019, la hipertensión contribuyó con más de 150 millones de DALY en todo el mundo, lo que la convierte en la tercera causa principal de carga de enfermedad en todo el mundo después de la enfermedad coronaria y la diabetes.
La carga de mortalidad y DALY de la hipertensión varía según la región del mundo, con una carga particularmente alta en países de ingresos bajos y medios. En estos países, a menudo hay una falta de acceso a la atención médica y los recursos para la prevención y tratamiento de la hipertensión, lo que aumenta el riesgo de complicaciones graves de salud.

Imagen: Captura de pantalla de la mortalidad global por factores de riesgo cardiometabólico para 2019. (1ro Presión arterial elevada; 2do Elevación del azúcar en sangre). Global Burden Disease Group

¿Se puede presentar la hipertensión en niños?

Sí, aunque es menos común que en adultos, la hipertensión también puede afectar a niños. La hipertensión en niños se define como una presión arterial sistólica y/o diastólica que está por encima del percentil 95 para la edad, el sexo y la altura en la tabla de percentiles de la presión arterial para niños.
La hipertensión en niños puede ser primaria (también conocida como hipertensión esencial o idiopática), lo que significa que no hay una causa conocida, o puede ser secundaria, lo que significa que hay una causa subyacente que está causando la hipertensión, como una enfermedad renal, trastornos endocrinos o medicamentos.
La hipertensión en niños puede ser el resultado de factores de riesgo similares a los que afectan a los adultos, como el sobrepeso y la obesidad, la inactividad física, una dieta poco saludable y antecedentes familiares de hipertensión. Los niños con hipertensión también pueden tener un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y renal en el futuro.

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¿Qué es la hipertensión gestacional?

La hipertensión gestacional es una condición en la que una mujer embarazada desarrolla hipertensión arterial después de la semana 20 de gestación, es decir, después de la mitad del embarazo. La hipertensión gestacional es una de las complicaciones más comunes del embarazo, afectando aproximadamente al 5-10% de las mujeres embarazadas.
La hipertensión gestacional se define como una presión arterial sistólica mayor o igual a 140 mmHg y/o una presión arterial diastólica mayor o igual a 90 mmHg, tomadas en dos ocasiones con al menos cuatro horas de diferencia, después de la semana 20 de gestación, en una mujer previamente normotensa.
Ésta generalmente desaparece después del parto, pero puede aumentar el riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el feto. Las complicaciones pueden incluir preeclampsia, restricción del crecimiento fetal, parto prematuro, placenta previa, entre otras. Por lo tanto, el monitoreo cuidadoso y el tratamiento adecuado son esenciales para prevenir las complicaciones y garantizar un resultado exitoso del embarazo.

¿Puede la hipertensión gestacional aumenta el riesgo de desarrollar hipertensión?

Sí, la hipertensión gestacional puede aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial crónica más adelante en la vida. Se estima que hasta el 50% de las mujeres con hipertensión gestacional desarrollan hipertensión arterial crónica en algún momento después del embarazo.
El riesgo de desarrollar hipertensión arterial crónica depende de varios factores, incluyendo la gravedad de la hipertensión gestacional, la edad materna, el índice de masa corporal (IMC) antes del embarazo, y la presencia de otras enfermedades crónicas, como diabetes mellitus.
El seguimiento y el control de la presión arterial después del embarazo son importantes para prevenir la hipertensión arterial crónica y las complicaciones asociadas. Las mujeres que han tenido hipertensión gestacional deben someterse a revisiones regulares de la presión arterial y se les debe aconsejar sobre los cambios en el estilo de vida y los tratamientos médicos adecuados si es necesario.

¿Cuales son las alteraciones del organismo (fisiopatología) de la hipertensión?

La fisiopatología de la hipertensión arterial es compleja e involucra una interacción entre factores genéticos, ambientales y de estilo de vida.
En general, la hipertensión arterial se produce cuando hay un aumento persistente en la resistencia vascular periférica, lo que provoca un aumento en la presión arterial sistémica. La resistencia vascular periférica es la resistencia al flujo sanguíneo que se encuentra en las arterias pequeñas y arteriolas que suministran sangre a los tejidos periféricos del cuerpo.
Esta es el resultado de una combinación de factores, como el aumento del tono simpático, la disfunción endotelial, la activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona, el aumento de la actividad de la vía del calcio en las células musculares lisas de las arterias, y otros mecanismos aún no completamente comprendidos.

¿Quiénes son las personas en riesgo de desarrollar hipertensión?

Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial, entre ellos:

  • Antecedentes familiares de hipertensión arterial: tener un padre, hermano o hijo con hipertensión aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Edad: la hipertensión arterial es más común en personas mayores de 60 años.
    Sobrepeso y obesidad: el exceso de peso corporal aumenta la presión arterial.
  • Inactividad física: la falta de actividad física regular puede aumentar el riesgo de hipertensión.
  • Consumo de alcohol: el consumo excesivo de alcohol puede aumentar la presión arterial.
  • Consumo de sodio: una dieta alta en sodio puede aumentar la presión arterial en algunas personas.
  • Consumo de tabaco: fumar o masticar tabaco puede dañar los vasos sanguíneos y aumentar la presión arterial.
  • Diabetes: la diabetes tipo 1 y tipo 2 aumentan el riesgo de hipertensión arterial.
  • Enfermedades renales: las enfermedades renales pueden aumentar el riesgo de hipertensión arterial.

A mayor edad hay un mayor riesgo de presentar hipertensión

¿Cómo se puede prevenir la hipertensión?

La prevención de la hipertensión implica adoptar un estilo de vida saludable y realizar cambios en los factores de riesgo modificables. Algunas medidas que pueden ayudar a prevenir la hipertensión incluyen:

  • Mantener un peso saludable: El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de hipertensión. Por lo tanto, mantener un peso saludable a través de una dieta equilibrada y la actividad física regular puede ayudar a prevenir la hipertensión.
  • Consumir una dieta saludable: Consumir una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales, carnes magras y pescado, y baja en grasas saturadas, grasas trans y sodio puede ayudar a prevenir la hipertensión.
  • Limitar la ingesta de sodio: Consumir demasiado sodio puede aumentar la presión arterial. Se recomienda limitar la ingesta de sodio a menos de 2,300 mg por día o menos de 1,500 mg por día para personas con hipertensión o que tienen un mayor riesgo de hipertensión.
  • Realizar actividad física regular: La actividad física regular puede ayudar a mantener una presión arterial saludable y reducir el riesgo de hipertensión. Se recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada o 75 minutos de actividad física vigorosa por semana.
  • Limitar el consumo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol puede aumentar la presión arterial. Se recomienda limitar el consumo de alcohol a no más de una bebida al día para mujeres y no más de dos bebidas al día para hombres.
  • Evitar el tabaco: Fumar y la exposición al humo del tabaco pueden aumentar la presión arterial y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Evitar el tabaco y la exposición al humo del tabaco puede ayudar a prevenir la hipertensión.

¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión?

La hipertensión arterial es a menudo llamada «el asesino silencioso» porque la mayoría de las personas con hipertensión no presentan síntomas. Por lo tanto, la mejor manera de detectar la hipertensión es mediante la medición regular de la presión arterial.
En algunos casos, las personas con hipertensión arterial pueden experimentar síntomas como dolor de cabeza, mareo, visión borrosa, zumbido en los oídos, palpitaciones o sangrado nasal. Sin embargo, estos síntomas suelen ser inespecíficos y no necesariamente están relacionados con la hipertensión.
En casos graves y poco comunes, la hipertensión arterial puede causar síntomas como dolor torácico, dificultad para respirar, confusión, dolor de cabeza intenso y pérdida de conciencia. Estos síntomas pueden indicar una emergencia médica y deben ser evaluados de inmediato por un profesional de la salud.
Es importante recordar que la hipertensión arterial a menudo no presenta síntomas evidentes, por lo que es fundamental hacerse revisiones regulares de la presión arterial para detectarla temprano y controlarla adecuadamente.

Imagen: Infografía sobre las consecuencias de la hipertensión según la Organización Panamericana de la Salud.

¿Cuáles son los criterios diagnósticos de la hipertensión?

Según La Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés) del 2018 los criterios diagnósticos para la hipertensión arterial se clasifican de la siguiente manera:

  • Presión arterial normal: presión arterial sistólica (la alta) menor a 120 mmHg y presión arterial diastólica (la baja) menor a 80 mmHg.
  • Presión arterial elevada: presión arterial sistólica entre 120-129 mmHg y presión arterial diastólica menor a 80 mmHg.
    Hipertensión arterial de grado 1: presión arterial sistólica entre 130-139 mmHg o presión arterial diastólica entre 80-89 mmHg.
  • Hipertensión arterial de grado 2: presión arterial sistólica entre 140-179 mmHg o presión arterial diastólica entre 90-109 mmHg.
  • Hipertensión arterial de grado 3: presión arterial sistólica mayor o igual a 180 mmHg o presión arterial diastólica mayor o igual a 110 mmHg.

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¿Qué es la hipertensión de bata blanca?

La hipertensión de bata blanca es una condición en la que una persona experimenta una elevación temporal de la presión arterial cuando está en presencia de un médico o en un entorno médico, pero en realidad tiene una presión arterial normal fuera de este ambiente. Esta elevación temporal de la presión arterial se debe a la ansiedad o el estrés que puede sentir la persona cuando se somete a una medición de la presión arterial.

Esta también se conoce como hipertensión aislada en la consulta o hipertensión de bata blanca verdadera. No se considera una forma de hipertensión crónica, sino más bien una condición transitoria que ocurre solo durante las visitas médicas. Las personas con hipertensión de bata blanca no tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y no requieren tratamiento para la hipertensión.

¿Cómo se diagnóstica la hipertensión de bata blanca?

Para diagnosticar la hipertensión de bata blanca, el médico puede realizar mediciones repetidas de la presión arterial durante varias visitas médicas o puede recomendar la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA). La MAPA es un dispositivo portátil que se usa para medir la presión arterial en intervalos regulares durante todo el día y la noche. Este dispositivo registra automáticamente la presión arterial y puede proporcionar una imagen más precisa de los cambios en la presión arterial durante todo el día.
La hipertensión de bata blanca se diagnostica si se observan lecturas elevadas de la presión arterial solo en el consultorio médico o en un entorno médico, pero las mediciones de la presión arterial fuera del entorno médico son normales. Si se sospecha hipertensión de bata blanca, el médico puede recomendar un seguimiento regular de la presión arterial en casa y/o una nueva MAPA para verificar los valores de la presión arterial a lo largo del tiempo.

¿Qué es la hipertensión enmascarada?

La hipertensión enmascarada es una condición en la que la presión arterial de una persona es normal cuando se mide en el consultorio médico, pero es elevada cuando se realiza la medición fuera del consultorio o en casa. Esta condición es opuesta a la hipertensión de bata blanca, en la que la presión arterial se eleva en el consultorio médico y es normal fuera del mismo.
La hipertensión enmascarada puede ser difícil de detectar porque las personas con esta afección pueden tener una presión arterial normal en el consultorio médico, lo que puede llevar a subestimar su riesgo de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, la hipertensión enmascarada puede aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares y es importante tratarla para reducir este riesgo.
La hipertensión enmascarada se puede diagnosticar mediante la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) o la medición de la presión arterial en casa durante un período de tiempo. Si la presión arterial fuera del consultorio médico se mantiene consistentemente elevada, se puede confirmar el diagnóstico de hipertensión enmascarada.

Imagen: hipertensión arterial según presión arterial clínica (en consulta) y presión arterial ambulatoria.

¿Qué es la hipertensión nocturna y cómo se diagnóstica?

La hipertensión nocturna es una condición en la que la presión arterial de una persona se eleva durante la noche mientras duerme. Aunque es normal que la presión arterial disminuya durante la noche, en algunas personas la presión arterial puede permanecer elevada o incluso aumentar, lo que se conoce como hipertensión nocturna.
La hipertensión nocturna puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular y enfermedad renal. El diagnóstico se realiza mediante la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA), que mide la presión arterial durante 24 horas, incluyendo durante el sueño.
La MAPA proporciona información detallada sobre los patrones de presión arterial de una persona durante todo el día y la noche, lo que puede ayudar a detectar la hipertensión nocturna. La MAPA también puede identificar la presencia de la hipertensión de bata blanca o la hipertensión enmascarada, que pueden ser confundidas con la hipertensión nocturna.

¿Para el diagnóstico de hipertensión arterial cual es la diferencia entre MAPA y AMPA?

La MAPA y la AMPA son dos técnicas de medición de la presión arterial utilizadas en el diagnóstico de la hipertensión arterial.
La MAPA (monitorización ambulatoria de la presión arterial) es una técnica que permite medir la presión arterial de una persona durante un período de 24 horas, mientras realiza sus actividades diarias normales, incluyendo el sueño. Durante este período, se realizan múltiples mediciones automáticas de la presión arterial con un dispositivo portátil que se lleva en un brazalete en el brazo, generalmente con una medición cada 15-30 minutos durante el día y cada 30-60 minutos durante la noche. La MAPA proporciona información detallada sobre los patrones de presión arterial de una persona durante todo el día, lo que puede ayudar a detectar la hipertensión, la hipotensión y otras variaciones en la presión arterial.
La AMPA (auto medición de la presión arterial) es una técnica en la que una persona mide su propia presión arterial en casa con un dispositivo automático, en lugar de hacerlo en el consultorio médico. La persona toma varias mediciones en diferentes momentos del día, durante un período de una semana o más, y registra los valores en un diario o aplicación móvil. La AMPA puede ser una herramienta útil para detectar la hipertensión enmascarada o para evaluar la respuesta al tratamiento en personas con hipertensión diagnosticada.

¿Cuál es el tratamiento de la hipertensión?

El tratamiento de la hipertensión arterial depende del grado de elevación de la presión arterial, la presencia de otros factores de riesgo cardiovascular y las comorbilidades del paciente. El objetivo del tratamiento es reducir la presión arterial a un nivel seguro y disminuir el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
El tratamiento de la hipertensión puede incluir cambios en el estilo de vida y la medicación. Los cambios en el estilo de vida pueden incluir:

  • Pérdida de peso y mantenimiento de un peso saludable.
  • Dieta saludable, como la dieta DASH (Dieta para detener la hipertensión), baja en sodio y rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras.
  • Reducción del consumo de alcohol.
  • Actividad física regular.
  • Dejar de fumar.

Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes para controlar la hipertensión, se pueden prescribir medicamentos. Las clases de medicamentos utilizados para el tratamiento de la hipertensión incluyen:

  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA)
  • Bloqueadores de los receptores de angiotensina II (BRA)
  • Bloqueadores de los canales de calcio (BCC)
  • Diuréticos
  • Beta-bloqueantes
  • Bloqueadores alfa-adrenérgicos

En algunos casos, puede ser necesario el uso de más de un medicamento para lograr un control adecuado de la presión arterial.

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¿Qué es la dieta DASH?

La dieta DASH (acrónimo en inglés de «Dietary Approaches to Stop Hypertension» o «Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión») es un plan de alimentación saludable diseñado para ayudar a controlar la hipertensión arterial. Esta dieta se enfoca en el consumo de alimentos bajos en sodio y ricos en nutrientes que se ha demostrado que ayudan a disminuir la presión arterial.
La dieta DASH se basa en el consumo de una variedad de alimentos saludables, como frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y productos lácteos bajos en grasa. Se recomienda limitar la ingesta de alimentos procesados y altos en grasas saturadas, grasas trans y sodio.
Se estima que la dieta DASH puede reducir la presión arterial sistólica (la cifra superior de la presión arterial) en un promedio de 11 mmHg y la presión arterial diastólica (la cifra inferior) en un promedio de 6 mmHg en personas con hipertensión arterial.
Además de ayudar a controlar la hipertensión, la dieta DASH también puede proporcionar otros beneficios para la salud, como reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

¿Cuáles son las enfermedades comúnmente asociadas a la hipertensión?

La hipertensión arterial puede aumentar el riesgo de desarrollar varias enfermedades y afecciones, incluyendo:

  • Enfermedades cardiovasculares, como enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular (ACV) y enfermedad arterial periférica.
  • Enfermedad renal crónica, que puede ser causada por daño a los pequeños vasos sanguíneos en los riñones.
  • Retinopatía hipertensiva, que es daño en los vasos sanguíneos de la retina que puede afectar la visión.
  • Demencia vascular, que es un tipo de demencia causada por daño en los vasos sanguíneos del cerebro.
  • Enfermedad arterial periférica, que se produce cuando los vasos sanguíneos que suministran sangre a las piernas y los pies se estrechan o bloquean.
  • Apnea del sueño, que es un trastorno en el que la respiración se detiene y comienza repetidamente durante el sueño.

¿Cuáles son las complicaciones asociadas a la hipertensión?

La hipertensión arterial no controlada puede llevar a varias complicaciones graves, que incluyen:

  • Enfermedades cardiovasculares, como enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular (ACV) y enfermedad arterial periférica.
  • Enfermedad renal crónica, que puede ser causada por daño a los pequeños vasos sanguíneos en los riñones.
  • Retinopatía hipertensiva, que es daño en los vasos sanguíneos de la retina que puede afectar la visión.
  • Demencia vascular, que es un tipo de demencia causada por daño en los vasos sanguíneos del cerebro.
  • Enfermedad arterial periférica, que se produce cuando los vasos sanguíneos que suministran sangre a las piernas y los pies se estrechan o bloquean.
  • Aneurisma aórtico, que es un abultamiento en la aorta, la arteria más grande del cuerpo.
  • Disfunción eréctil, que es la incapacidad de mantener una erección.
  • Pérdida de memoria y deterioro cognitivo.
  • Problemas de visión, como visión borrosa o doble.

 

¿Cuáles son creencias erróneas comunes sobre la prevención y el manejo de la hipertensión?

  • «Solo las personas mayores tienen hipertensión». La hipertensión arterial puede afectar a personas de todas las edades, incluso a niños y adolescentes.
  • «No tengo síntomas, así que no tengo hipertensión». La hipertensión a menudo no causa síntomas, por lo que es importante realizar chequeos regulares de la presión arterial para detectarla.
  • «La hipertensión no es peligrosa y no necesita tratamiento». La hipertensión puede causar daño a órganos importantes y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. Es importante tratarla para prevenir complicaciones graves.
  • «La hipertensión solo se trata con medicamentos». Si bien los medicamentos pueden ser efectivos para reducir la presión arterial, hay muchas medidas no farmacológicas que también pueden ayudar, como cambios en el estilo de vida, como la dieta y el ejercicio.
  • «Si tomo medicamentos para la hipertensión, puedo comer y beber lo que quiera». Es importante seguir una dieta saludable y limitar el consumo de alcohol para reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la hipertensión.
  • «Solo necesito tomar mis medicamentos cuando tengo síntomas». Los medicamentos para la hipertensión deben tomarse según las indicaciones de su médico, incluso si no tiene síntomas. La falta de tratamiento puede aumentar el riesgo de complicaciones graves.

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